lunes, 16 de diciembre de 2013

Bolero

Ya sé que es tarde.
¿Pero te sirvió?
Espero que sí y más que el perdón.
Perdóname.

Sabés que no te quise dar nada,
pero tampoco sacarte nada.
No me gusta robarle a quienes son buenos conmigo.
Aunque no sea bueno con ellos, con vos por lo menos.

Perdóname.

Todavía tengo miedo.
Tiemblo al decir: "te quiero".
O... lo callo.

En forma de Flota-flota

Me hundo.
Ayer fui a un asado con pileta. El asado lo hice yo, un amigo me ayudó con el fuego y otro en la distancia temporal me enseñó como iniciarlo.
Lo más importante que pasó ayer es que casi me ahogo. Intentaba hacer la planca, pero dicen que la plancha se hace cuando hay un alma liviana como una rama que te sostenga. No me salió pero Dios apareció. Dios en forma de flota-flota me salvó la vida. Animismo creo que le llaman.

Hoy estoy afilado

Hoy estoy afilado se dijo y se cortó solo.
Hoy estoy afilado y repetitivo y yuxtapuesto y se autoinflijió una herida de tren inenarrable, como vos.
Pero alguna vez no será ya hoy, y las y cansarían al lector... ¿qué otro nexo usaría?
Ejercicios mentales a las 10 de la noche después de un día de un calor sofocante, después de una tenue insolación, después de dar diez mil vueltas un problema real con soluciones imaginarias, para quedarse con los puños áridos de metáforas junto con barrito fresco de la lluvia de la manguera.
Todo eso aun hay más pensó, tan sólo porque hoy estoy afilado.

La taza de Nostradamus

Es curioso como llegan las imágenes y los recuerdos.
Es curioso como ayer fui otro. Es extraño como los errores pesan. Es curioso, extraño, curioso como la inexperiencia recae como agüita que no sacía la sed.
Más extraño todavía es que las tazas tengan mensajes. Que los mensajes sean en español y que alguna vez alguien te llene la taza y te la entregue. Es extrañísimo que tu seas argentino, que sepas español y que aun (todavía me tiene absorto) sepas leer y entiendas ese mensaje secreto oculto atrás la leche blanca, que no piensa porque no tiene conciencia pero de seguro que tendría menos dilemas a la hora de interpretar el mesaje.
Verde y azul y extraño y curioso y simple: sé feliz.

Secreto de aquel día

Una taza me reveló un secreto verde y azul: Sé feliz.
¿Cómo? - le pregunté -
Nada me respondió, pero dos cucharadas de azucar serán suficientes.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Ausencia

- ¿Cómo se llama eso? Eso, eso que tenés ahí, entre los dedos. ¿Cómo se llama? No, esa es la falange. Eso que tenés ahí entre los, dedos, que se aparta de la tierra de debajo de las uñas. Eso, que te envuelve la mano, cae, gotea y te empapa y te cubre. ¿Cómo se llama?
Esa mancha viva, pobre, y solitaria, que no te toca el cuerpo aun cuando trepa por tus dedos, por tus brazos, eso que te abraza sin tocarte, sin darte calor, sin fundirse. ¿Cómo se llama?
Ya no te veo porque una bruma te cubre, te aparta de mi y de todos, no podría asegurarte que estés aquí, conmigo, tampoco que estés con esa manta viva, que gotea, que te inunda, que te ahoga.
No estás ya, aquí. Aquí conmigo... eres una ausencia, un desencuentro, un sueño que tuve hace años.

sábado, 7 de diciembre de 2013

El extranjero

Estoy exiliado de tus brazos, soy un extranjero en el amor.
Tenia una patria, que ahora no está. Flores secas en mis piernas, flores muertas, sin perfume, sin color.
Todo lo que tengo es aire.
Quisiera abrazarte, sentirte, fundirme. Desearía que fueras mi agua, el exilio es un largo desierto.
Desearía habitarte, recorrerte como solía recorrer mi tierra.
Soy exiliado de tus abrazos, de esos abrazos del encuentro casual, de esos besos tímidos en el cuello desprevenido. Un pequeño amor de extranjero.
Todo lo que tengo es fracaso, soledad.
Todo lo que tengo es aire. Aire viciado que me infla el corazón, que bombea para que pueda seguir caminando, con los pies desnudos y curtidos por este largo arenal, bajo un sol frío adherido a un cielo garabateado con crayones de un celeste cobarde.
La luna no sale nunca. La noche no me refresca los huesos por la noche, porque no hay noche.
La poesía me brota de la boca seca y me corta los labios. Misteriosamente no sangro.
Misteriosamente ni aire, ni sangre, a penas uno o dos granitos de arena.
Duelen las cortadas. Misteriosamente no lloro. Secos los ojos duelen, rasgados, los pinto.
El color marcado por la ausencia. El cuerpo marcado por la ausencia, el abandono, la ausencia nuevamente.
Extranjero, buscador... guerrero tercermundista y pobre. Con los bolsillos llenos de aire, flores secas, fotos viejas y pelusas... rico en pelusas, aire y arena.