lunes, 5 de noviembre de 2012

Humanos

Hace unos días escuché en medio de un partido televisado por la TV Pública que Nestor Kirchner fue el responsable de devolverle la voz a los jóvenes, de invitarlos a discutir de política; él fue quien volvió a dar pluralidad de voces a la Argentina.

"Para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista" Eso es lo que hizo Kirchner, pero hizo mucho más que eso, porque para un gobierno - peronista o no - no hay nada mejor que un contrario, ya que así se tiene un enemigo; un chivo expiatorio, un culpable de los males pasados y - sobre todo - presentes. 

También se hablaron maravillas de todo lo que hizo, pero es un hombre idealizado ya, a la fuerza nos van a meter en la cabeza que Kirchner fue un hombre impoluto. Se borra la historia de corrupción detrás de él y todas sus compinches. No se puede seguir a un hombre idealizado, porque a fin de cuentas no es un hombre y sino es un hombre es algo superior, algo que no se puede imitar.
Se quema la historia, se borra, se dibuja, a estas alturas ÉL nunca fue un hombre, fue algo más... quizás un Dios.

Dios ha muerto, hay que matar a todos los dioses, hay que hacerlos mortales para imitarlos y mejorarlos. Quiero hombres que se equivoquen, quiero hombres corruptos a los que pueda cuestionar, de los que pueda aprender lo bueno y lo malo.

Yo no me olvido de los fondos de Santa Cruz, así como tampoco me olvido de que fue Kirchner el Gobernador de Santa Cruz al momento de vender YPF... como tampoco me olvido que él fue electo para ejecutar un trabajo por el que se le pagaba.

¡Abajo todos los Dioses! ¡Quiero humanos, aunque demasiado humanos... los dioses no sirven ni para leyendas!

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