domingo, 4 de julio de 2010

Nunca Más

Las lágrimas que queman mis ojos
eran todo y nada al tiempo que mi ser
se perdió con los demás. Volutad
de no dar más que un adios tibio.

Fiolsa herramienta descansas ahora
dentro de mi. Mi caliente abrazo hacia ti
se enfría sobre tu hoja. Agonía de tomar
lo que fue pero no soy. NUNCA MÁS.

Mis fuego se apagó lentamente, por el frío
probocado por la gente irreal que apuñala
todos los días con odio y no sintiendo.

Uno a uno mis pensamientos volvieron a la nada.
Infinito, infinito tiempo en pensamientos de vida.
Ahora sé que solamente soy yo. Y TODOS LOS DEMÁS.
Quien nunca existió pero... NUNCA MÁS.

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