sábado, 24 de abril de 2010

El desafío

El desafío, no es superarme, el desafío no es volar, el desafío no es pensar, el desafío no es muchas otras cosas. El desafío es hablarte, hablarte bien, tomar una copa, un café, cualquier cosa. No importa. Pasear, conversar. El desafío es invitarte. El desafío es gustarte, el desafío es tuyo y mío.
El desafío es entenderte, entenderme, el desafío es mi juego. Estaba en el centro de agua oscura, amurallado por la neblina. Traté de distinguir la playa. O cuando menos, la sombra de los acantilados, pero esa gasa equívoca se iba disolviendo a su lado, no era transparente. Sólo veía una superficie breve, verde negruzca, y un manto de nubes, atrás del agua. De pronto un pensamiento lumínico, ansioso, desesperado por ir a jugar, cortó el agua, la niebla, la pesadez, cortó el dolor.
Me abrí paso frente a la pesada bruma que caía sobre mí como si fuese un enemigo que me impide a toda costa el paso hacia el destino, es el tiempo, el miedo cayendo sobre mí. Es la soledad que viene por detrás que no se resigna a perderme. A toda prisa…avanzo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario